Como ya anuncié hace unos días vamos a utilizar este espacio para dejar constancia de nuestra versión, la de Paco Navarro y Pepe Cruz, de lo que desgraciadamente viene ocurriendo con este equipo.
Y lo hacemos porque nos duele lo que está ocurriendo, porque nosotros asumimos un compromiso con este club desde el momento en que se fundó que hace que tengamos una sensibilidad muy especial, más aún si participamos directamente en algún proyecto deportivo como es el caso de esta temporada con el equipo filial conocido entre nosotros como BRENES BALOMPIÉ PROMESAS.
Una aventura que comenzamos con la mayor de las ilusiones tanto los jugadores que se presentaron como el cuerpo técnico. Desgraciadamente toda esta ilusión se ha visto truncada a lo largo de la temporada pues el equipo no ha alcanzado las expectativas que algunos tenían puestas en nosotros, como consecuencia de ello los resultados durante la primera vuelta no fueron los esperados pero especialmente en la segunda vuelta se han vuelto catastróficos hasta el momento.
El problema es que desde la directiva se está haciendo único responsable de esta nefasta situación al grupo de futbolistas que componen la plantilla, algo que sorprendentemente muchos jugadores han asumido como una verdad incuestionable cuando es una FALSEDAD absoluta. Y ahora voy a pasar a argumentar las razones que han llevado al equipo a la situación actual:
- Se parte de una mentira de la directiva, comunicándonos que el objetivo de este equipo era mantener en competición una serie de jugadores que habían finalizado su etapa juvenil y que de otra forma no tendrían ninguna oportunidad. Los hechos han demostrado que ese no era el objetivo, si fuese así no iríamos ya por tres entrenadores.
- No había un equipo, en el mes de agosto lo que teníamos era un grupo de 40 aspirantes a tener un hueco en este proyecto. Un grupo que no era ni equipo ni plantilla, pero nos pusimos manos a la obra y durante dos meses estuvimos descartando jugadores hasta quedarnos con los 20 futbolistas que finalmente decidimos seleccionar.
- No hubo pretemporada, pues básicamente nos dedicábamos a ver jugadores, probarlos en la diferentes posiciones e intentar quedarnos con los mejores.
- Durante dos meses entrenábamos en condiciones penosas. El campo de grama del polideportivo de Brenes unido a sus peligrosos agujeros y a la mala iluminación hicieron que diésemos gracias a Dios cada día por el mero hecho de que no se nos lesionasen los futbolista que allí se presentaban cada tarde.
- Los futbolistas tenían que tener como máximo 23 años. Limitación muy importante para una plantilla, pues aunque la juventud tiene sus ventajas, en todos los equipos de la categoría, incluso en los más jóvenes, hay dos o tres veteranos que ejercen un liderazgo grupal muy necesario para la competición.
- No podíamos fichar a ningún jugador. Pues entendíamos que funcionábamos según el primero de los puntos de este listado. Pero carencias en la plantilla había. Créanme las había.
- Teníamos 4 fichas de futbolistas ocupadas por el primer equipo. Se pretendía imponernos desde la directiva que esos jugadores jugasen con nosotros directamente cada fin de semana sin que entrenasen con nosotros. Esto nos costó varios enfrentamientos con el señor Presidente, se nos dijo que se iba a solucionar y nosotros nos fuimos en enero y el tema estaba sin resolver por nuestros señores directivos.
- Ni ropa de entrenamiento en toda la primera vuelta, ni unas míseras camisetas de entrenamiento. Que menos que una plantilla que también representa al club tuviese una equipación mínimamente decente. Por temas como este empieza la seriedad de un equipo.
Con todas estas limitaciones, los señores directivos, si si, justo esos en los que estáis pensando, no tienen otra tarea que dedicarse a criticar el rendimiento del equipo, los entrenamientos, etc, etc.
En el colmo de la HIPOCRESÍA ¿saben ustedes cual es la razón principal que se me comunica para mi destitución? Pues que la mitad de la plantilla se iba a ir al fútbol-7, una vez más se pone como responsables al grupo de chavales, escondiéndose detrás de ellos. Miren, yo no se si había muchos o pocos jugadores en contra de un servidor, pero lo que si se es que eso se ataja rápido. Pero si realmente eso no es así, se dice la verdad – Te echamos porque no aciertas en los cambios, o porque el equipo juega muy mal o porque eres muy mal entrenador, etc.-, pero esconderse detrás de los chavales me parece de muy mal gusto y un gesto cobarde.
Luego llegó otro entrenador y ahora otro, y si este no endereza los resultados volverá a ocurrir lo mismo y de nuevo la plantilla será muy mala y los jugadores unos borrachos (acuérdense de la “feliz” idea de pasarle un alcoholímetro a los futbolistas antes de los partidos, a lo que yo me opuse).
Por supuesto que la plantilla tiene su cuota de responsabilidad, ya se lo dije a ustedes a la cara, que eran el grupo más autodestructivo que he conocido en mi vida, y que podrían dar más en los entrenamientos y partidos.
También hemos tenido nuestra responsabilidad los entrenadores, claro que si, seguro que nos hemos equivocado en convocatorias, cambios, planteamientos y entrenamientos.
Pero imagínense que un atleta cojo de su pierna derecha cada semana compite en los 100 metros lisos para su club de atletismo, y un día llega en quinto lugar, otro sexto, incluso un día entra cuarto en la meta pero en otras 7 carreras entra octavo y último y resulta que la directiva pone el grito en el cielo porque el atleta y el entrenador son muy malos por no acabar siempre entre los tres primeros. Pero ¡Oigan es que nadie ve que ese atleta es cojo!. Pues eso es lo que nos pasaba a nosotros, que la plantilla es coja, y eso no es culpa de la propia plantilla sino de todos los condicionantes que ya hemos comentado.
No se puede jugar con la ilusión de un grupo de personas como se ha jugado por parte de esta directiva, y digo como se ha jugado porque estos directivos han tratado a este equipo como un juguete lo cual me parece una profunda falta de respeto hacia todos nosotros.
Por último, no se debería consentir que padres de jugadores de la plantilla tengan cargo de directivos con responsabilidad sobre el equipo, pues todas las decisiones que están tomando están absolutamente bajo sospecha. Aunque sus decisiones sean honestas es inevitable pensar que están mediatizados por la presencia de sus hijos en el equipo.
Finalmente, esperamos y deseamos que el equipo mejore su rendimiento en lo que resta de temporada y que esta experiencia sirva para no volver a cometer los mismos errores.
Un saludo.
Pepe Cruz Paco Navarro